A MI NO ME GUSTA PAGAR IMPUESTOS
No hablo de póker, hablo del modo en el que tengo de ganarme la vida. Para los que no me conozcáis, que seréis la mayoría, soy abogado, con despacho propio en Salamanca desde hace ocho años y ejerciendo la profesión desde hace diez.
Vamos, que soy un trabajador autónomo, o lo que en España viene siendo lo mismo, estoy jodido. Pero no estoy más jodido que el arquitecto, el fontanero, el dueño de un bar o que el jugador de póker.
Tengo mis obligaciones fiscales, la obligación de llevar una contabilidad, hacer mis declaraciones trimestrales de I.V.A e I.R.P.F, mi declaración anual de la Renta como todo hijo de vecino y no me quejo, o al menos no lo hago demasiado.
Vamos, que soy un trabajador autónomo, o lo que en España viene siendo lo mismo, estoy jodido. Pero no estoy más jodido que el arquitecto, el fontanero, el dueño de un bar o que el jugador de póker.
Tengo mis obligaciones fiscales, la obligación de llevar una contabilidad, hacer mis declaraciones trimestrales de I.V.A e I.R.P.F, mi declaración anual de la Renta como todo hijo de vecino y no me quejo, o al menos no lo hago demasiado.
Lo cierto, es que no tengo ni idea de impuestos, no sé ni hacer una declaración de la Renta, que podría resultar patético y más diciendo que eres abogado, pero mi campo de trabajo es otro, que nada tiene que ver con el tema fiscal y tributario.
Pero aun así, tengo que cumplir con Hacienda, porque si no lo hago, el día que vengan a hacerme una inspección, me van a joder. Así que todos los meses, cojo una parte de mis ingresos y los destino a pagarle a un señor que se encarga de llevarme la contabilidad, las facturas, las declaraciones, etc. Este señor, a su vez, todos los meses, me dice, guarda esta parte de tus ingresos, que antes del día 20 de abril/julio/octubre/enero tienes que ir a Hacienda y pagarle X €.
Pero aun así, tengo que cumplir con Hacienda, porque si no lo hago, el día que vengan a hacerme una inspección, me van a joder. Así que todos los meses, cojo una parte de mis ingresos y los destino a pagarle a un señor que se encarga de llevarme la contabilidad, las facturas, las declaraciones, etc. Este señor, a su vez, todos los meses, me dice, guarda esta parte de tus ingresos, que antes del día 20 de abril/julio/octubre/enero tienes que ir a Hacienda y pagarle X €.
Además de tener obligación de pagar todos los meses, la mutualidad de la abogacía, la cuota del Colegio de Abogados, el seguro médico… y un sinfín de gastos más, porque de otro modo, no puedo ejercer mi profesión.
El jugador de póker debe o debería, ser igual. Si bien es cierto, que cuándo quieres darte de alta en Hacienda en el impuesto de actividades económicas, no existe la posibilidad de hacerlo como “jugador profesional de póker” –veremos cómo sale el alta en la actividad que hizo en su día Periquillo cómo tal- debe tributar por sus ingresos y debe hacerlo, en la misma forma, que cualquier otro trabajador autónomo lo hace en este país. Pero los jugadores de póker han o hemos, hecho lo que nos ha dado la gana durante mucho tiempo, no hemos tributado ni un euro y ahora nos llevamos las manos a la cabeza, por culpa de una regulación, que por otro lado, no otorga demasiada seguridad jurídica en éste sentido.
Los jugadores de póker, tanto profesionales, como recreacionales, estamos acostumbrados a ir al casino, pagar nuestra inscripción y si “pinchamos” esa alegría que nos llevamos y esos eurillos para nuestro bolsillo. Así ha sido siempre y así queremos que siga siendo, pero, nos hemos estado saltando o más bien ignorando, las normas durante todos estos años.
El problema, no es que haya entrado en vigor una Ley que regula la actividad del juego, el problema, es que la legislación tributaria ya estaba ahí antes de que entrase en vigor la Ley 13/2011 y que a esa legislación tributaria, no le hemos hecho ni caso durante todos estos años.
Cuándo jugábamos on line, no le hacíamos ni caso, porque las salas en las que jugábamos eran empresas que tenían sus sedes en islas muy lejanas y no tenían obligación de darle a Hacienda nuestras ganancias, nuestros depósitos, etc. Por tanto, nadie de la administración tributaria sabía si habías ganado el Sunday Million o perdías a 10bb/100 en NL200.
Cuándo jugábamos en vivo, pasaba un tanto de lo mismo, ya que ningún casino, le ha entregado información a Hacienda, sobre quién era el ganador el CEP del año 2009 o quién se dejaba todos los meses 3.000 € en sus mesas de cash. Pero esto es tan sencillo de entender, como que a los Casinos, no les interesa que Hacienda meta mano a sus clientes y por tanto, no da esa información.
Ahora, las cosas han cambiado, pero no tanto como podríamos pensar. Las salas, están obligadas a entregar a la agencia tributaria esos datos, porque están dentro de un mercado regulado y si quieren vender sus productos, tienen que jugar con las normas que el regulador les ha impuesto y los jugadores de póker, los que ganan dinero, que tampoco son tantos, se llevan las manos a la cabeza, argumentando que no es justo tributar, que ya pagan un rake y no sé cuántas cosas más. Lo cierto, y ahora me voy a centrar en los jugadores regulares/profesionales, es que si tú te dedicas a una actividad profesional, debes tributar por ella, debes pagar impuestos como todo empresario, autónomo o trabajador de este país.
El problema, del jugador profesional, es que hasta ahora y salvo honrosas excepciones, no ha pagado un duro a hacienda por los ingresos obtenidos jugando al póker, es decir, por trabajar.
Todo lo que han ganado, ha ido a sus bolsillos, sin dar cuentas a nadie y gastándoselo en lo que les ha dado la gana y ahora, que hacienda les pide cuentas, ponen el grito en el cielo. Muchos, la mayoría, creen que es injusta la forma en la que hacienda les está reclamando parte de sus ganancias, pero más injusto es, que durante años y años, hayan estado lucrándose sin tributar nada a cambio.
Como bien dije unas líneas atrás, las cosas han cambiado, pero no tanto, y lo que no ha cambiado es la obligación de declarar esas ganancias, pues esa obligación, ya la tenían años atrás, cuando ganaban mucho dinero con el “limit” o no hace tantos, cuándo llenaban sus bolsillos contra recreacionales que no sabían ni lo que hacían y no declararon un euro, y hacienda, caballeros, no es tonta.
Hacienda, que tiene ojos en todos los sitios, descubre que en Valencia hay un tipo que se “jubiló a los 29” porque estaba cansado de ganar dinero, que en Mallorca hay tres tipos que en torneos han ganado dos millones de dólares en tres años, que en Madrid…. Y así un largo etcétera. Hacienda, investiga a través de los medios que tiene, y si los que tiene son dos páginas en internet, los utilizará y le preguntará ¿dónde está el dinero que ganó usted en las WSOP de 2010 y que viene reflejado en éstas tres webs? Y usted contestará, me lo he gastado o no es exactamente ese cantidad o yo que sé que mil excusas le puedes poner. El problema, es que a Hacienda casi todas esas excusas le van a dar igual y te va a reclamar su parte, y de esa parte, te va a reclamar el recargo, y tú te cagarás en la madre de Hacienda, en la de Montoro y en la de Pitita Ridruejo, que poco tiene que ver, pero como estás tilt, te da lo mismo.
Pero lo cierto es que hacienda no tiene la culpa, el único culpable eres tú, que hace tiempo pinchaste un montón de pasta y te la guardaste, en lugar de cumplir con tus responsabilidades tributarias, porque cómo nadie lo hacía…
En verdad, el mercado del póker, es diferente al resto de mercados de trabajos “tradicionales”, pero como todo trabajo, tú, que quieres ser o eres profesional del póker tienes una serie de obligaciones, que debes cumplir. No puedes escudarte en si los gastos por jugar un torneo en Francia son unos u otros, justifícalos y dedúcelos, no puedes decir que si ibas bancado o has bancado, deberás justificarlo, no puedes argumentar que has cambiado porcentajes, ya que deberás probarlo y lo que no puedes, es no tributar. Porque si no tributas nos estás jodiendo a todos, aunque a ti eso, seguramente, te da igual, pero esto es España, vale todo.
Nunca me han gustado los llorones, y lo que veo últimamente, es un país de llorones que se quejan por todo y que se escudan tras mil excusas, cuando son ellos los únicos responsables de lo que les está pasando, por no haber sido diligentes en su día, por pensar, que por tener de la noche a la mañana 100.000 € en el banco no pasaba nada, que nadie iba a preguntar y cuando llaman a nuestra puerta, a llorar.
¿Queremos que a los jugadores de póker nos tomen en serio? Pues seamos serios. Solicitemos una regulación en condiciones, pero no sólo en el aspecto tributario, solicitemos que se elabore un “Estatuto del Jugador de Póker Profesional”, una norma que regule nuestras obligaciones, deberes y derechos, comportémonos como adultos, y comenzarán a tomarnos en serio.
Hasta ese momento, nos van a tomar por meros gambbles, por casineros cuasiludópatas, y eso, yo no es lo que querría, si desarrollase una profesión. Ahora es el momento, en unos días hay convocada una reunión con la DGOJ, pues aprovechemos, y no acudamos a reivindicar por si se debe aplicar una tasa u otra, seamos maduros, pensemos en el futuro y hagamos las cosas bien, en vuestra mano está.

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