DESDE LA BARRERA
Antes, había dejado el baloncesto, menos traumático, pero también difícil, eso fue cuando llegué a la facultad, casi en el mismo momento en el que comencé a jugar al rugby. Ese deporte que engancha, que estrecha lazos de amistad con tus compañeros, verdadera amistad, diría yo. Un deporte de equipo, noble y de caballeros.
El rugby lo dejé el año que estuve trabajando en Barcelona. Se me hacía casi imposible compaginarlo con el trabajo. Por aquella época, estaba empezando mi carrera en el mundo de la abogacía, y había que trabajar mucho, había que aprender y sobre todo había que demostrar.
Era verdaderamente complicado salir de trabajar, correr al metro, cruzar la ciudad y tras cuarenta minutos de viaje, entrenar. Ducharte y otra hora hasta llegar a casa, casi a las 12 de la noche.
En ese momento, decidí volcarme en mi carrera profesional y el rugby, en esas condiciones, no era factible.
Hoy, tras llevar mucho tiempo pensándolo, tras meditarlo profundamente, decido dejar el póker. Fundamentalmente porque ya no me divierto. No me lo paso bien en una mesa, excepto en contadas ocasiones, y el resto, la mayoría, me voy mosqueado a casa y la verdad, no me compensa.
El proceso ha sido paulatino, primero cerré la web que gestionaba, meses después dejé de jugar online y ahora, he decidido dejar de acudir a torneos presenciales. Supongo que será extraño y difícil, pero es lo mejor que puedo hacer. Un hobbie es para disfrutar, para pasarlo bien, para divertirse y ni disfruto, ni lo paso bien ni me divierto, por lo que la decisión, a priori, no es complicada.
Haré lo mismo que hice con el fútbol, el baloncesto o el rugby, seré un mero espectador, comentaré por twitter los grandes eventos, trolearé a quién se me ponga a tiro y disfrutaré tras la pantalla como compiten otros.
Del poker he aprendido muchas cosas, me ha dado grandes momentos y buenos amigos, por ello seguiré disfrutando, y como con el fútbol, quizás algún día juegue alguna pachanguita, alguna chimba, de esas en las que todo son risas, hasta entonces, observaré desde la barrera.

0 comentarios:
Publicar un comentario